Bunker en vivo

Bunker en vivo
Stud Free Pub (Una buena historia)
  • 28 de enero de 2021
Rescata a través de imágenes y testimonios la esencia de un local que marcó una época y vio pasar a muchas de las mejores bandas de los más diversos estilos

Casi todos coinciden en sonreír al recordar los tiempos del Stud o, tal vez, al no poder recordarlos con precisión.

Con su cartel de neón, el Stud Free Pub –antes, Stud Bar-, se anunciaba al 5665 de Avenida del Libertador, en un Bajo Belgrano mucho menos concheto que el actual. Al salir del túnel de cara al norte, hacia la calle La Pampa, el horizonte se recortaba solo, libre de siluetas macizas de torres. El paisaje tenía tonos inexplorados y hasta un cierto malevaje propio. Así lo testimonian muchos habitués de uno de los enclaves fundamentales de esa cultura, en el documental Stud Free Pub (Una buena historia), estrenado en la edición 2019 del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata.

Después de que el productor Damián Originario le acercara la idea de reconstruir el mito,el director del documental fue Ariel “Topo” Raiman, baterista de Los Pericos y realizador audiovisual, que en aquella época vivía cerca y era habitué del Stud, como público, y como músico de Camouflage.

Se destacan entrevistas exclusivas a personajes como Charly García, Richard Coleman, Zeta Bosio, o el mismísimo Indio Solari.“Los dueños habían sido muy amigos del Indio, nos decían que iba a haber buena onda. Cuando le llegó la idea de participar de algo que tenía que ver con el Stud, accedió. Todos los músicos a los que les contábamos de qué se trataba, venían con mucho amor hacia el lugar y la época. El Indio lo hizo a su manera: no lo vimos en persona, nos mandó una filmación linda, súper profesional y buenísima. Fiel a lo que es”, comenta Raiman, mientras se prepara para dar un show con Los Pericos este viernes a las 21 en el Silos Arena de Mar del Plata, y piensa en la grabación de un nuevo disco.

La baulera convida otros fragmentos memorables, como algún desvarío spinettiano, la primera entrevista televisiva a Sumo vía Tom Lupo, el debut de la formación originaria de Fricción, y un speech de Miguel Abuelo para el casamiento de Pipo Lernoud. La visita de un ejecutivo discográfico para fichar a Soda Stereo, el rockabilly de Los Casanovas, la representación de La Máquina del Tiempo de Los Twist, el tecno de Art Noveau… abanicados por la brisa de la recuperación democrática -con sus espasmos de libertad-, y por la explosión de los estilos urbanos asociados a la cultura rock, artistas de diferentes géneros se sintieron parte de algo muy grande en un espacio reducido: al principio sólo cabían 100 personas; después, 450.



MÁS NOTAS